El uruguayo Sebastián Marset presentó una carta ante un tribunal de Estados Unidos en la que asegura ser inocente de los cargos por presunto lavado de dinero y denuncia haber sido víctima de una supuesta extorsión por parte de agentes de la DEA.
En el documento, enviado a la jueza que lleva su caso, Marset afirma que durante el proceso posterior a su captura fue interrogado sin la presencia de un abogado y que recibió presuntas presiones para entregar el acceso a billeteras de criptomonedas valoradas en aproximadamente 4 millones de dólares.
Además, sostiene que agentes federales habrían contactado a su madre para obtener información relacionada con esos activos digitales.
Como parte de su nueva estrategia de defensa, el acusado reemplazó a todo su equipo de abogados y solicitó al tribunal garantizar el acceso de sus nuevos defensores al centro de detención, además de evitar cualquier contacto con los agentes involucrados en las denuncias.
Marset también reiteró que no es culpable de los delitos que se le atribuyen y aseguró que demostrará su inocencia durante el proceso judicial.
La audiencia clave del caso está prevista para el próximo 1 de julio, donde la justicia estadounidense continuará analizando las acusaciones por presunta conspiración para cometer lavado de dinero.







