El Estado boliviano fue condenado a pagar 105 millones de dólares al banco BBVA, luego de perder un arbitraje internacional cuyo fallo fue ratificado por el Tribunal Supremo de los Países Bajos.
La resolución cierra una controversia legal que se extendió por más de diez años y que tiene su origen en la nacionalización del sistema de pensiones, medida que afectó la participación de entidades privadas en la administración de fondos.
Fallo definitivo
Con esta decisión, se agotan las instancias legales internacionales, por lo que Bolivia queda obligada a cumplir con el pago establecido, en el marco de las normas que rigen la resolución de disputas entre Estados e inversionistas.
Repercusiones
El fallo tiene implicaciones en varios niveles:
- Económico, por el impacto directo en las finanzas públicas
- Jurídico, al sentar un precedente en controversias internacionales
- Político, al reactivar el debate sobre las políticas de nacionalización







