El gobernador electo de Santa Cruz de la Sierra, Juan Pablo Velasco, anunció una reducción en el número de secretarías como parte de una reestructuración institucional, a pocos días de asumir el cargo.
La autoridad advirtió que la Gobernación enfrenta un déficit millonario y planteó la necesidad de aplicar una “pausa administrativa” en la gestión saliente de Luis Fernando Camacho.
Según Velasco, existirían intentos de realizar contrataciones de último momento, incluyendo personal eventual y consultorías por seis meses, lo que podría comprometer aún más las finanzas departamentales. Esta información —dijo— fue conocida a través de la vicegobernadora electa Paola Aguirre.
“No tiene sentido alguno. La pausa administrativa es para evitar contrataciones directas, nuevas licitaciones o proyectos que comprometan financieramente a la Gobernación. La realidad es que no hay dinero”, afirmó.
Velasco también señaló que la institución arrastra una pérdida superior a los 500 millones de bolivianos y cuenta con una estructura de más de 3.350 funcionarios, a la que calificó como “grande e ineficiente”.
Como parte de su plan de gestión, anunció que se fusionarán secretarías para reducir los cargos jerárquicos y avanzar hacia una administración más ágil y eficiente, con menos burocracia.
Aclaró además que no se realizará un cambio total del personal, pero sí se priorizará la eficiencia en la función pública.

