El Gobierno nacional estableció un nuevo esquema para la comercialización de diésel destinado a clientes directos y grandes consumidores, fijando inicialmente un precio referencial de Bs 18 por litro.
La medida está contemplada en el Decreto Supremo 5676, promulgado el domingo 16 de agosto, y busca reducir el impacto fiscal generado por la importación de combustibles y frenar la especulación, el contrabando y la reventa del carburante.
Para los consumidores que no están comprendidos en esta categoría, el precio final se mantiene en Bs 9,80 por litro, por lo que transportistas y particulares no tendrán una modificación en el precio establecido.
El Ministerio de Hidrocarburos y Energías deberá definir la metodología para calcular el precio referencial, mientras que el ente regulador tendrá que actualizarlo y publicarlo diariamente.
Según el Gobierno, la decisión también pretende regularizar el abastecimiento y reducir las largas filas en los surtidores, argumentando que la diferencia entre el precio subvencionado y el valor del combustible en mercados vecinos incentiva el desvío y la reventa ilegal.







