El ahora ex presidente de YPFB, Yussef Akly Flores, dejó el cargo en medio de una creciente ola de denuncias y cuestionamientos por su gestión.
Durante su administración, la estatal enfrentó una de sus mayores crisis recientes, marcada por el escándalo de la denominada “gasolina basura”, que generó daños en motorizados a nivel nacional y obligó a destinar 20 millones de dólares para resarcimientos.
El proceso de pagos, canalizado mediante una empresa privada, también fue cuestionado por posibles irregularidades y uso de recursos públicos.
En su reemplazo, asume la presidencia Claudia Cronenbold, quien toma el mando en un escenario de crisis institucional y presión pública.

