Un total de 17 personas privadas de libertad, vinculadas en su mayoría al caso de Sebastián Marset, fueron trasladadas desde Santa Cruz de la Sierra hacia recintos penitenciarios de alta seguridad del país.
Siete de los internos fueron enviados al penal de Cantumarca, mientras que el resto fue reubicado en Chonchocoro. La medida busca reforzar el control y evitar posibles articulaciones delictivas desde el interior de las cárceles.







