Este 26 de febrero, Santa Cruz de la Sierra conmemora 465 años de fundación reafirmando su carácter de ciudad dinámica y en constante transformación. Más allá de las cifras —una población metropolitana que supera los 2,3 millones de habitantes—, especialistas destacan dos espacios que sostienen su identidad y convivencia: la Plaza 24 de Septiembre y el Cristo Redentor.
Fundada en 1561 por Ñuflo de Chaves, la ciudad atravesó dos traslaciones antes de establecerse definitivamente en 1595 en su actual ubicación. Ese proceso marcó no solo su geografía, sino también una cultura de adaptación y cohesión social.
La Plaza 24 de Septiembre, concebida bajo el modelo urbano colonial de cuadrícula con un centro cívico-religioso, se consolidó como el corazón histórico. Allí confluyen la vida institucional, la actividad cultural y el encuentro cotidiano de generaciones de cruceños.
Por su parte, el Cristo Redentor se convirtió en escenario de cabildos, manifestaciones y concentraciones masivas, simbolizando la participación ciudadana y el debate público. Ambos sitios funcionan como puntos de referencia colectiva y espacios donde se expresa el pulso social de la capital oriental.
A 465 años de su fundación, Santa Cruz no solo celebra su historia, sino que vuelve a mirarse desde estos lugares emblemáticos que articulan memoria, identidad y convivencia.

