La Asamblea Legislativa Plurinacional inicia sesiones 2026 con un nuevo escenario político. A solo dos meses de la posesión de los legisladores, el Partido Demócrata Cristiano (PDC) evidencia divisiones internas, fractura que la Alianza Libre capitaliza para proclamarse mayoría opositora y desafiar al oficialismo de Rodrigo Paz Pereira.
El bloque gubernamental ahora se encuentra fragmentado en tres corrientes: los “laristas” afines al vicepresidente y presidente de la ALP, Edmand Lara; los “rodriguistas” cercanos al presidente Paz; y los legisladores orgánicos del PDC. Según Libre, esta división deja al oficialismo con una minoría dependiente, obligando al Ejecutivo a negociar acuerdos por tema y no a depender de mayorías consolidadas.
La diputada Cecilia Requena (Unidad) recordó que la correlación legislativa es dinámica: a pesar de divisiones, la Asamblea logró aprobar la elección de vocales del TSE, créditos internacionales y el Presupuesto General de la Nación.
Por su parte, Lara reapareció esta semana promoviendo un proyecto de ley para frenar los Decretos Supremos 5503 y 5515, mientras mantiene una confrontación pública con legisladores a los que acusó de “repartirse cupos” a cambio de aprobar créditos.

