Un operativo de la Policía de Chile permitió el hallazgo de 68 toneladas de droga impregnada en madera que habría salido desde Bolivia, generando un nuevo foco de investigación internacional.
El cargamento fue detectado en contenedores, utilizando un método de ocultamiento que dificulta su identificación. Tras el hallazgo, la Fiscalía boliviana abrió un proceso por tráfico de sustancias controladas.
Las investigaciones apuntan a posibles vínculos con empresas y personas de Santa Cruz de la Sierra, mientras se coordinan acciones con autoridades chilenas para establecer responsabilidades y determinar si existe conexión con otros casos similares.








