La Fiscalía Departamental de Oruro inició una investigación por el delito de homicidio tras la muerte de los militares Kevin Cristian Quispe Beltrán y Jhonatan Abdul Condori Mamani, además de un guardia de seguridad de la Empresa Minera Huanuni, quienes habrían sido víctimas de una presunta emboscada perpetrada por “jukus” en el cerro Posokoni.
De acuerdo con las primeras indagaciones, las víctimas participaban en un operativo cuando fueron atacadas con explosivos y objetos contundentes, situación que habría provocado su caída al interior de una bocamina con una profundidad estimada de entre 50 y 70 metros.
Los resultados de las autopsias establecieron que los tres fallecieron a consecuencia de graves traumatismos sufridos por la caída.







