La escasez de combustibles continúa generando largas filas en distintos puntos de Santa Cruz de la Sierra, donde este jueves cientos de conductores y vecinos amanecieron esperando para abastecerse de gasolina, diésel y garrafas de GLP.
En surtidores de la zona sur de la ciudad se observaron extensas filas de camiones y vehículos particulares, mientras que en varios centros de distribución de gas licuado también se concentraron personas con la esperanza de adquirir garrafas. En algunos puntos, la venta fue limitada a dos unidades por persona.
Desde YPFB informaron que el proceso de normalización del abastecimiento será gradual y estimaron que la distribución de combustibles podría estabilizarse hacia finales de este mes.
Respecto al GLP, la estatal atribuyó las dificultades a un incremento en la demanda y a problemas en la distribución en el departamento de Santa Cruz. Por su parte, representantes del sector distribuidor señalaron que la disponibilidad de garrafas continúa limitada debido a que una parte importante del parque de envases permanece fuera de servicio por daños.

