El transporte urbano de Santa Cruz de la Sierra comenzó este lunes con una menor cantidad de micros en las calles, luego del incremento del precio del diésel tras la eliminación de la subvención.
El dirigente del transporte urbano, Mario Guerrero, informó que alrededor de 8.000 unidades están operando, mientras que unas 4.000 permanecen fuera de circulación debido al impacto del nuevo costo del combustible.
El sector asegura que la tarifa vigente de Bs 3 ya no permite cubrir los gastos de operación y plantea establecer una tarifa transitoria mientras la Alcaldía realiza un estudio técnico para determinar una eventual nueva tarifa.
Guerrero explicó que la consultoría podría demorar entre 30 y 45 días, por lo que los transportistas consideran necesario aplicar una medida temporal durante ese periodo.
“No queremos dejar la ciudad sin transporte, no queremos ir a un paro”, señaló el dirigente, quien indicó que continúan las conversaciones con el alcalde de Santa Cruz de la Sierra, ‘Mamén’ Saavedra.
Además del incremento del diésel, el sector señala que también aumentaron los costos de repuestos, llantas, discos de embrague y otros insumos necesarios para mantener los vehículos en circulación.
Por el momento, no existe un paro total, pero la reducción de unidades ya afecta la frecuencia del servicio en diferentes zonas de la ciudad.

