El Gobierno de Chile, liderado por el presidente José Antonio Kast, puso en marcha el denominado “Plan Escudo Fronterizo”, una estrategia de seguridad que ya se ejecuta en zonas limítrofes con Perú y Bolivia.
El plan incluye el despliegue de maquinaria pesada del Ejército para la construcción de zanjas, barreras y muros de hasta cinco metros de altura en sectores estratégicos de la frontera.
La medida busca reforzar el control migratorio y frenar el ingreso irregular; sin embargo, ha comenzado a generar debate por sus posibles efectos en la relación entre los países vecinos y el impacto en la dinámica fronteriza.







