El secretario ejecutivo de la Confederación Nacional de Gremiales de Bolivia, César González, aseguró que, tras la abrogación de la Ley 1720, ya no existirían razones para mantener las movilizaciones y bloqueos registrados en distintos puntos del país.
El dirigente sostuvo que, en caso de que las medidas de presión continúen, quedaría en evidencia una presunta intención de “desestabilizar al Gobierno e impulsar un nuevo golpe de Estado”.
Las declaraciones se dan en medio del debate nacional generado por la normativa y las protestas impulsadas por distintos sectores sociales.

