El dólar estadounidense alcanzó su punto más bajo en cuatro años frente a otras monedas, tras una caída de casi 3% en solo una semana. La baja se da en medio de la incertidumbre por las políticas económicas y comerciales del gobierno de Donald Trump.
Analistas señalan que los anuncios de aranceles, las tensiones con Europa y la percepción de decisiones erráticas han debilitado la confianza de los mercados. Esto ha impulsado a los inversores a mover su dinero hacia activos considerados más seguros, como el oro, y hacia otras monedas.
Aunque un dólar más débil puede encarecer las importaciones y afectar a los consumidores, Trump no ve el escenario como negativo. Para el presidente, una moneda más baja hace más competitivas las exportaciones de Estados Unidos y favorece el crecimiento económico.
Por ahora, los mercados esperan nuevos movimientos de la Reserva Federal y del gobierno estadounidense, que podrían definir si el dólar seguirá perdiendo valor en los próximos meses.








