Representantes de los sectores del transporte sostuvieron una reunión con autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en la ciudad de Santa Cruz, en un contexto marcado por la molestia de conductores que reportan fallas mecánicas en sus vehículos, presuntamente ocasionadas por el uso de gasolina desestabilizada.
El presidente cívico, Stello Cochamanidis, remarcó que no se trata de casos aislados y exigió que todos los afectados sean reparados sin exclusiones, advirtiendo que la confianza ciudadana está en juego si no se asumen responsabilidades claras.
Desde el Ejecutivo se confirmó la activación de un seguro gestionado por YPFB, el cual cubriría los costos de reparación únicamente a través de talleres autorizados, previa evaluación técnica individual.
El mecanismo no contempla la entrega directa de recursos económicos, lo que ha generado cuestionamientos entre los conductores.
Mototaxistas y choferes del transporte público advirtieron que retomarán medidas de presión y bloqueos durante la semana si no se anuncian soluciones inmediatas y transparentes. Uno de los principales reclamos apunta a la situación de quienes ya asumieron gastos de reparación por cuenta propia, sin claridad aún sobre si serán incluidos en la cobertura.
El sector del transporte demanda celeridad, protocolos claros y garantías efectivas ante lo que consideran un perjuicio directo causado por la mala calidad del combustible distribuido.








