La Policía de Investigaciones de Chile (PDI) incautó más de una tonelada de sustancias controladas que habrían ingresado desde Bolivia, tras un operativo de inteligencia desarrollado en el norte del país y en rutas hacia Santiago.
La intervención, denominada “Aguas Escondidas”, se ejecutó luego de interceptaciones telefónicas y seguimiento georreferenciado, lo que permitió detectar un camión que transportaba la droga oculta entre su carga.
De acuerdo con el reporte oficial, el cargamento habría cruzado la frontera por pasos no habilitados y tenía como destino bodegas clandestinas en el sector de El Bosque, en la capital chilena, donde sería almacenado antes de su distribución.
Las autoridades informaron que se decomisaron 1,2 toneladas de droga, equivalentes a más de 1,2 millones de dosis, con un valor estimado superior a 7 millones de dólares en el mercado ilegal. El proveedor sería un ciudadano boliviano.
El camión simulaba pertenecer a una empresa de purificación de agua, estrategia utilizada para evadir controles policiales. Dos personas —un boliviano y un chileno— fueron detenidas y quedaron a disposición de la justicia.







